lunes, 5 de mayo de 2008

PRÓTESIS DE CADERA (2)

El día D y la hora H había llegado, a las ocho y treinta minutos la enfermera entro en mi habitación para llevarme al quirófano. Antes de proceder a rasurarme me informaron del proceso de la operación y después de firmar el pertinente documento me puse en sus manos. Estaba muy nervioso, era la primera vez que me enfrentaba a una operación y me temblaban las piernas. Lo primero era administrarme la anestesia epidural, un poco problemática dado que al tener algunas vértebras fusionadas, no había mucho espacio intervertebral para la penetración de la aguja y la posterior incorporación del liquido anestésico.

Afortunadamente todo fue bien y tras esperar algunos minútos perdí la sensibilidad de cintura para abajo, y el cirujano procedio a la apertura de la cadera.

Anestesia epidural: La anestesia epidural, que también se conoce como anestesia de las raíces nerviosas, es la que se utiliza para adormecer las raíces nerviosas que salen de la médula espinal. Esto se lleva a cabo mediante la inyección local de un anestésico o un analgésico (medicamento contra el dolor). Se usa comunmente durante el parto para aliviar el dolor del mismo, y recientemente se ha introducido su uso también en operaciones quirúrjicas.

La anestesia epidural bloquea los nervios dependiendo del nivel donde se ponga. Estas raíces nerviosas se encuentran en un espacio que rodea a la médula espinal, llamado espacio epidural. Éste se encuentra dentro de la columna vertebral justo por fuera de la cubierta externa de la médula espinal.

La epidural siempre la pone un anestesista. El espacio epidural se localiza por medio de una aguja fina y hueca, generalmente en la parte más baja de la columna vertebral, y previa aplicación de un anestésico local a la piel. A continuación se introduce en el espacio un pequeño tubo de plástico a través de la aguja y se retira la aguja, dejando el tubo en posición. Este tubo se conecta generalmente a una bomba automática de infusión la cual se ajusta para suministrar continuamente, hasta que deja de necesitarse, una cantidad determina de anestésico local y analgésicos dentro del espacio epidural.

Los efectos secundarios más frecuentes pueden ser: caída de la tensión arterial, esto ocurre en la mayor parte de los casos y se trata fácilmente mediante la administración de sueros y medicación en el momento. Por esta razón la tensión del paciente es revisada durante la operación frecuentemente.

Otro efecto secundario puede ser el dolor de cabeza, también conocido como cefalea espinal, se produce cuando la aguja atraviesa la duramadre (membrana que rodea la médula espinal) y pasa al espacio espinal donde está alojada la médula.

Pueden producirse algunas complicaciones, como meningitis por paso de bacterias del exterior al interior del canal vertebral. También el riesgo de parálisis al lesionar las raices nerviosas ya que al nivel lumbar no hay médula, y la parálisis se produce por la existencia de abcesos o hematomas.

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