jueves, 29 de enero de 2009

AFECTACIONES ÓSEAS (7)

Bloqueo témporomandibular:
Con el paso del tiempo y el avance de la enfemedad he desarrollado una anquilosis en las mandíbulas que me impide la apertura total de la boca con los consiguientes problemas que de ello se derivan: dificultades en la masticación, en la extracción de alguna pieza dentaria (principalmente muelas de la parte de atras), dolor moderado y chasquidos y en futuras operaciones, problemas para los anestesiólogos. La última vez que acudí al dentista lo pasé fatal para quitarme una muela, el dentista tuvo serios problemas al utilizar los aparatos adecuados, contando además con la anquilosis cervical, la anquilosis vertebral y no poder girar la cabeza para expulsar la sangre provocada después de la extracción molar.
Para una mejor información de alguna persona afectada como yo, les resumo a continuación algunos aspectos generales de esta patología ósea.
La anquilosis o bloqueo de las mandíbulas es una de las patologías más serias e incapacitantes para la masticación, higiene oral etc... el bloqueo puede ser incompleto (donde no hay fusión total), o completo (donde el tejido fibroso u óseo están totalmente fundidos). Esta patología está asociada traumas o a enfermedades como la Espondilitis Anquilosante (de la que nos ocupamos). El diagnóstico se da a tráves de la pertinente evaluación clínica y exámenes necesarios. Una vez instaurado un bloqueo maxilar la única solución es la quirúrgica, asociada a la interposición de algún material en el espacio formado tras la realización de la condilectomía, que puede ser autógeno (del organismo del propio paciente) o plástico (oro, acero inoxidable, silicona, resina acrílica, teflón o papel celofán) para evitar en la medida de lo posible la recidiva.

Cuando se diagnostica a tiempo, se debe encaminar al paciente a la fisioterapia oral para evitar la anquilosis de la articulación témporomandibular. Las articulaciones temporomandibulares son los dos puntos, uno a cada lado de la cara, justo delante de los oidos, donde el hueso temporal del cráneo se une con el maxilar inferior llamado mandíbula. El movimiento de la articulación es debido a los ligamentos y tendones y músculos que la sostienen. Es la articulación más compleja del cuerpo (aunque no lo parezca), tiene una pieza de cartílago llamada disco para evitar la fricción entre los huesos.
Los principales síntomas son: dolor de cabeza, sensibilidad a la presión, chasquidos, bloqueos... como sucede en cualquier articulación del cuerpo anquilosada a causa de la Espondilitis, una vez fusionada esa articulación, el dolor se atenua e incluso llega a desaparecer por completo. Al tener la articulación fusionada no se puede mover y por lo tanto tiene sentido el que el dolor desaparezca al no existir roce con el movimiento articular.


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