lunes, 30 de marzo de 2009

PRÓTESIS DE CADERA (7)

La funcionalidad de la operación de cadera era muy positiva, había desaparecido el dolor y la rigidez. Pasados unos meses de la implantación de la cadera izquierda, mi otra cadera, la derecha, empezó a darme problemas, los síntomas eran los mismos que había tenido con la primera. El hecho de haber estado caminando unos meses apoyando sobre la otra cadera había precipitado el deterioro de esa articulación, por lo tanto el proceso degenerativo que habría tardado algunos años en manifestarse, estaba ya presente, y por consiguiente había que empezar a valorar otra proxima intervención de cadera.
En la anterior intervención de la otra cadera (como me daba mucho miedo) la retrase todo lo que pude, con ello conseguí que al llegar a la mesa de operaciones la masa muscular estaba muy deteriorada y me costó mucho trabajo volver a recuperarla. Con esta cadera procuré que no pasase lo mismo, en cuanto el deterioro fue muy evidente opté por hacerlo lo antes posible. En esas fechas no estaba pasando por buenos momentos anímicos, mi madre había fallecido al intentar colocarse un implante de una válvula cardíaca del corazón (la válvula mitral) no tuvo suerte, el postoperatorio fue complicado: hemorragia, coma, imposibilidad de respirar autonomamente... todo fue un cúmulo de adversidades que desgraciadamente no pudo superar y después de permanecer casi tres meses en la UVI (intubada), murió dejandome sólo y con una enfermedad incapacitante en plena efervescencia, y en la lista de espera para operarme.
Aun no habían llegado los problemas de depresión que más adelante me atacaron, de momento la pérdida de mi madre estaba un poco como en stand by.
Antes de morir mi madre habíamos estado en el hospital para que el traumatólogo evaluase el deterioro de la cadera y me incluyese en la lista de espera.
Al mes más o menos de quedarme solo me llamaron del hospital notificandome que debía de presentarme a las pruebas preoperatorias para colocarme la prótesis de cadera.
Como ante una operación de cadera te obliga a una limitación de los movimientos, tuve que pasar toda la etapa de recuperación en la casa de mi hermana, hasta que pudiese moverme por mi mismo y al menos pudiese apoyarme con una muleta.
Las pruebas consistieron lo mismo que en la anterior: placas de la cadera, analítica, electrocardiograma.

2 comentarios:

Julio G. Blanco dijo...

Estimado amigo: yo también soy un espondilítico de larga evolución y operado de prótesis total bilateral.
Además, hace 10 años me caí y me fracturé el fémur y la rótula de la pierna derecha, con lo cual me tuvieron que intervenir para colocarme un clavo interfemoral con tornillos.
Las prótesis, debido a su desgaste están empezando a aflojarse, con lo que, no me extraña que en un futuro próximo, me las tengan que recambiar.
Me ha parecido muy interesante tu Blog sobre este tema.
Siento el fallecimiento de tu madre en tan malos momentos por los que pasaste. Un saludo.

Pedro Cruz Gallardo dijo...

Muchas gracias por tus palabras de condolencia, y gracias también por interesarte por el blog. Los que padecemos esta patología debemos de seguir luchando lo mismo que miles de personas afectadas por otras enfermedades. Lo importante es no caer en la depresión o la falta de ánimo de seguir hacia adelante. Yo por mi parte no pienso rendirme y quiero continuar plantando cara a la Espondilitis Anquilosante. Afortunadamente estan dando muy buenos resultados las Terápias Biológicas, yo estoy ahora con ellas y he mejorado mucho. En proximas entradas en mi blog, contare los pros y los contras que estoy teniendo con estos tratamientos. Un saludo y si quieres me puedes encontrar en: cruzretusa@hotmail.com