viernes, 4 de febrero de 2011

CONCEPTOS DE INTERÉS (15)

Los inmunosupresores son fármacos capaces de suprimir la respuesta inmunológica a un estímulo antigénico producido por un antígeno interno o externo.
Se usan en la prevención del rechazo de los trasplantes y en una amplia serie de enfermedades autoinmunitarias como la espondilitis anquilosante, la psoriasis, la enfermedad de Crohn, la artritis reumatoide, la esclerosis múltiple y enfermedades sistemicas y dermatológicas.
Los responsables del reconocimiento de los antígenos o de los organismos patógenos son los linfocitos. Los linfocitos T se desarrollan en el timo, y los linfocitos B se desarrollan en la médula ósea.
Las células T se clasifican en dos subgrupos:

-Células T CC4 positivas. Interaccionan con células B ayudandoles a proliferar y producir anticuerpos.
-Células T CD8 positivas. Destruyen las células del huesped que han sido infectadas por un virus u otros patógenos.

También nos encontramos dentro del sistema inmunitario con las células B, las interleukinas y los interferones.
De acuerdo con su mecanismo de acción, los inmunosupresores se clasifican:

-Fármacos que inhiben la activación de las células T (ciclosporina)
-Fármacos que inhiben la síntesis de DNA y RNA (metotrexato)
-Corticosteroides que suprimen la inflamación asociada a la reacción inmunológica.
-Anticuerpos monoclonales que bloquean algunos factores implicados en el mecanismo de la reacción inmunológica (adalimumab, infliximab)
-Otros productos producidos por recombinación genética bloqueando algunos mecanismos implicados en la reacción inmunológica (etanercept)
-Fármacos que actuan sobre el factor estimulantes de colonias.

Después de un trasplante, muchos pacientes son tratados con una combinación de fármacos. Con el tiempo pueden eliminar algunos de estos fármacos y a medida que disminuye el riesgo del rechazo. Sin embargo, muchos pacientes tienen que ser medicados de por vida.
Algunos fármacos inmunosupresores se emplean en una amplia variedad de enfermedades autoinmunitarias, como por ejemplo la espondilitis anquilosante.

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